Maridajes para quesos

Cada queso posee una personalidad diferente según el tipo de leche, la textura y el grado de curación. En esta guía descubrirás qué vinos, panes y otros acompañamientos ayudan a realzar sus aromas y sabores sin restarle protagonismo

Quesos y vino

Los quesos suaves y semicurados combinan bien con vinos blancos aromáticos, rosados y tintos jóvenes. Para los quesos curados, elige tintos con más cuerpo o crianza moderada. Los vinos dulces también pueden crear un contraste agradable con quesos especialmente intensos o salados

Quesos y pan

El pan debe acompañar al queso sin ocultar su sabor. Los panes blancos y de miga ligera funcionan bien con quesos suaves, mientras que los panes rústicos, integrales o con semillas pueden acompañar quesos curados. Evita los panes excesivamente especiados.

Otros acompañamientos para los quesos

El membrillo, las uvas, los frutos secos, la miel y algunas mermeladas aportan contrastes de sabor y textura. Sírvelos en pequeñas cantidades y separados del queso para que cada persona pueda probar las combinaciones sin perder sus matices originales.

Cómo servir el queso

Saca el queso del frigorífico entre 30 y 60 minutos antes de servirlo para que recupere su textura y exprese mejor sus aromas. Presenta las variedades de menor a mayor intensidad y utiliza un utensilio diferente para cada una, evitando que se mezclen sus sabores.